


El 3 de marzo de cada año, el mundo celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre, una fecha clave establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013 para destacar la importancia de la flora y fauna en nuestro planeta. Este día conmemora la firma de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en 1973 y es organizado por la Secretaría de la CITES.
Para el año 2025, el tema de la celebración es "Financiación de la Conservación de la Vida Silvestre: Invertir en las Personas y el Planeta", un llamado urgente a generar recursos financieros innovadores para la protección de los ecosistemas y la biodiversidad.
Los ecosistemas del mundo dependen de la biodiversidad para mantener su equilibrio. Desde las estepas de las tierras altas hasta los arrecifes de coral, la vida silvestre juega un papel esencial en la regulación de los procesos naturales, la estabilidad de los ecosistemas y el bienestar humano.
Los bosques, por ejemplo, albergan 60,000 especies de árboles, el 80% de las especies de anfibios y el 75% de las aves del mundo. Además, proveen recursos esenciales para más de 1,600 millones de personas en forma de alimentos, medicinas e ingresos. Sin embargo, la acelerada pérdida de biodiversidad pone en riesgo estos ecosistemas y las economías que dependen de ellos.
Se estima que más de un millón de especies están en peligro de extinción debido a la acción humana, el cambio climático y la degradación ambiental. Además, más de la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) mundial depende de la naturaleza, lo que convierte la pérdida de biodiversidad en un riesgo económico y social significativo.
Actualmente, los fondos destinados a la conservación de la biodiversidad son insuficientes. Se invierten 143,000 millones de dólares anuales, principalmente del sector público, pero se estima que se necesitan al menos 824,000 millones de dólares anuales para proteger y restaurar la naturaleza.
Para hacer frente a esta crisis, la ONU ha promovido el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, que busca movilizar 200,000 millones de dólares al año para la biodiversidad y reformar subsidios perjudiciales por 500,000 millones de dólares para 2030.
Entre las soluciones emergentes para cerrar la brecha financiera están:
El evento principal de este año se llevará a cabo el 3 de marzo de 2025 en el Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, organizado por la Secretaría de la CITES y en colaboración con entidades como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Jackson Wild, WILDLABS y el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW). Además, el evento será transmitido en vivo por el canal de YouTube del Día Mundial de la Vida Silvestre.
Las celebraciones también incluirán:
El Día Mundial de la Vida Silvestre 2025 busca inspirar a gobiernos, empresas y sociedad civil a fortalecer la protección de la biodiversidad mediante modelos financieros innovadores. La conservación no es solo una responsabilidad ecológica, sino una inversión en la estabilidad económica y el bienestar humano a largo plazo.
Invertir en la naturaleza es invertir en nuestro futuro. ¡Unámonos para garantizar que la vida silvestre siga prosperando por generaciones!