


El tiradero de vísceras descubierto en Lerdo abre una pregunta sobre el destino de miles de bovinos que cada año salen de los establos de La Laguna
José “N.” fue detenido cuando descargaba residuos de animales de engorda en un tiradero clandestino del ejido 6 de Enero, en Lerdo. La Policía Ambiental aseguró también el vehículo y el hombre declaró que trabajaba para un rastro. La autoridad detuvo a quien depositaba aquellos restos donde no correspondía, pero dejó abierta una pregunta más grande: ¿detener al conductor resuelve el problema del manejo de los residuos animales o solamente detuvo el último eslabón de una cadena?
La pregunta adquiere otra dimensión cuando miramos el tamaño de la actividad ganadera regional. Durante 2025 La Laguna produjo alrededor de 2 mil 945 millones de litros de leche y reportó 266 mil 560 cabezas en explotación lechera. Pero ninguna vaca produce leche indefinidamente. Llega un momento en que abandona el establo y, si sus condiciones sanitarias lo permiten, puede incorporarse a la cadena de producción de carne.
Casi una de cada tres sale del hato.

Aquí tenemos un dato particularmente interesante porque procede de los propios establos laguneros. El médico veterinario Jorge Fernández Díaz de León, de la Asociación de MVZ Especialistas en Bovinos de la Comarca Lagunera, reportó para los hatos estudiados una tasa anual de desecho de 31.8 por ciento durante 2025, ligeramente menor al 32.9 por ciento registrado el año anterior.
Dicho de manera sencilla, en esos hatos casi una de cada tres vacas salió del sistema durante el año.
No podemos trasladar automáticamente ese porcentaje a todos los establos de La Laguna, pero sí utilizarlo para dimensionar el fenómeno. Si la proporción fuera semejante entre las 266 mil 560 cabezas reportadas en explotación lechera, estaríamos hablando de aproximadamente 84 mil 800 animales al año, unos 7 mil mensuales o más de 230 diariamente.
Eso no significa que 85 mil vacas hayan llegado al rastro. Algunas mueren en los establos, otras pueden tener destinos diferentes y tampoco sabemos cuántas salen de la región. Lo que sí sabemos es que existe un flujo constante de animales que dejan de producir leche.
Las razones son diversas. Un seguimiento realizado durante 18 meses en ocho establos tecnificados de La Laguna encontró problemas reproductivos, abortos, padecimientos respiratorios y digestivos, afecciones de patas y ubre y accidentes. También existe una razón estrictamente económica: llega un momento en que algunas vacas producen tan poca leche que mantenerlas cuesta más de lo que generan. Cuando son aptas para consumo, uno de sus destinos es el rastro y después a nuestra mesa.
Una vaca lechera que termina su ciclo productivo no genera necesariamente carne de mala calidad. Una revisión científica sobre las vacas lecheras de desecho confirma que estos animales constituyen una fuente de carne para consumo humano y que de sus canales pueden obtenerse tanto carne para procesamiento como cortes completos.
La diferencia frente a un bovino de engorda está principalmente en la edad y la vocación productiva del animal. El ganado de engorda ha sido seleccionado y alimentado para desarrollar músculo y producir carne y normalmente llega más joven al sacrificio. La vaca lechera, en cambio, pasó varios años destinando buena parte de la energía que consume a producir leche.
Por eso su carne puede presentar características diferentes de color, grasa, textura y terneza, es decir que sea suave y fácil de masticar. Pero la literatura científica advierte que no puede clasificarse automáticamente como una carne inferior: influyen la edad, condición corporal, alimentación antes del sacrificio, estado de salud y manejo posterior de la canal.

¿Y los medicamentos?
Éste es otro punto importante. Una vaca lechera puede recibir durante su vida antibióticos, antiparasitarios y otros medicamentos veterinarios, pero haber recibido tratamiento no significa que su carne contenga residuos peligrosos.
Para eso existen los periodos de retiro. Dependiendo del medicamento, debe transcurrir determinado tiempo entre su última aplicación y el momento en que la leche o la carne puede destinarse al consumo humano. SENASICA establece además Límites Máximos de Residuos para medicamentos veterinarios y otras sustancias que pueden permanecer en tejidos y productos de origen animal.
La pregunta correcta, entonces, no es si las vacas lecheras reciben medicamentos, sino cómo se comprueba que una vaca enviada al sacrificio cumplió con los periodos de retiro y se encuentra en condiciones sanitarias adecuadas para ingresar a la cadena alimentaria.
¿Cuántas llegan a los rastros?
Y aquí encontramos un hueco de información.
Sabemos cuánta leche produce La Laguna, cuántas cabezas se encuentran en explotación y contamos incluso con estudios que permiten aproximarnos a cuántas vacas salen de determinados hatos cada año. Resulta mucho más complicado conocer cuántas de esas vacas terminan específicamente en los rastros registrados de la región.
INEGI lleva la Estadística de Sacrificio de Ganado en Rastros Municipales y registra bovinos, porcinos, ovinos y caprinos sacrificados. Pero esa estadística contabiliza establecimientos municipales y no representa por sí sola todo el sacrificio, porque existen también establecimientos privados y plantas Tipo Inspección Federal.
Además, sería incorrecto comparar simplemente las aproximadamente 85 mil vacas que podrían salir del hato con el número de bovinos sacrificados. Los rastros reciben también animales criados específicamente para carne y las vacas lecheras que salen de los establos laguneros pueden ser sacrificadas fuera de la región.
Lo interesante es precisamente la dificultad para seguirles el rastro.
De una res no todo se convierte en carne
Después del sacrificio quedan piel, sangre, grasa, huesos, contenido gastrointestinal y vísceras. Algunos son subproductos aprovechables; otros deben ser inspeccionados y pueden ser decomisados cuando no reúnen las condiciones para consumo humano. Cada uno requiere un manejo y un destino adecuado.
Y así regresamos al ejido 6 de Enero.
Detener a José “N.” evitó que aquel día continuara descargando residuos animales en ese sitio, pero no responde de dónde salieron las vísceras, qué rastro las generó, quién decidió llevarlas hasta ese terreno, si era la primera vez que ocurría y cuál debió haber sido su destino final.
En una región donde cientos de miles de bovinos forman parte de las cadenas de producción de leche y carne, no es una pregunta menor.
Sabemos cuánto produce una vaca mientras permanece en el establo. Sabemos cuánta leche genera La Laguna y podemos calcular incluso cuánto vale esa producción.
Quizá haga falta saber con la misma precisión qué ocurre con el animal cuando deja de producir y qué camino siguen sus restos después del sacrificio.
Porque detener al hombre que arrojaba las vísceras resuelve una infracción.
Seguir el rastro de esas vísceras puede decirnos si detrás existe un problema mucho mayor, porque no hay que olvidar que en noviembre de 2025, la Policía Municipal de Torreón detuvo un tráiler que transportaba 28 toneladas de carne podrida y desechos cárnicos en avanzado estado de descomposición, y no supimos a dónde fueron a dar.
Fuentes consultadas
El trabajo sobre parámetros y desecho de vacas en hatos lecheros de la Comarca Lagunera, de Jorge Fernández Díaz de León, es fundamental porque los datos proceden de la propia región: Desechos totales en hatos lecheros de la Comarca Lagunera — BM Editores. Para las características y aprovechamiento cárnico de las vacas lecheras de desecho utilizamos la revisión científica disponible en PubMed Central: Culled dairy cows: From dairy farm to slaughterhouse and beyond. Para el problema específico de residuos de antibióticos y tiempos de retiro en vacas lecheras destinadas al sacrificio: Estudio en Journal of Dairy Science — PubMed.
Fuentes oficiales. Para el control de residuos de medicamentos veterinarios utilizamos la información de SENASICA: Tabla de Límites Máximos de Residuos — SENASICA. Para conocer el alcance y metodología de la estadística de sacrificio municipal: Estadística de Sacrificio de Ganado en Rastros Municipales — INEGI.
Información regional y periodística. Para el inventario lechero y la producción regional de 2025: Retoma dinamismo sector lechero — El Siglo de Torreón. Para el caso que originó esta investigación: Detienen a hombre por tirar residuos de animales de engorda en Lerdo, comunicado del ayuntamiento de Lerdo