colaboraciones

Tortugas marinas en Coahuila: esta fue su presencia hace millones de años

Autor/a:  Ariel A. Delgadillo-Escobar, Héctor Porras-Múzquiz, Rubén A. Rodríguez-de la Rosa

Crédito de la fotografía: 

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Tortugas marinas en Coahuila: esta fue su presencia hace millones de años

Autor/a:  Ariel A. Delgadillo-Escobar, Héctor Porras-Múzquiz, Rubén A. Rodríguez-de la Rosa

Crédito de la fotografía de portada: 

Las tortugas comprenden a organismos que evolucionaron en una forma con caparazón hace aproximadamente 200 millones de años, a finales del Período Triásico, en la Era Mesozoica. Las tortugas son los únicos miembros vivientes de la subclase Anápsida, de esta forma, según el modelo tradicional de clasificación del cráneo de los reptiles, el cráneo de las tortugas es una estructura sólida sin aberturas temporales. 

La interesante familia de las tortugas marinas

Las tortugas son morfológicamente diversas; es decir, se han adaptado a un numeroso tipo de hábitats; básicamente, se encuentran adaptadas al medio terrestre y el acuático; en éste último caso, existen aquellas habituadas a ambientes lacustres y otras a la vida marina. 

Todas aquellas tortugas adaptadas al ambiente marino son representantes de la superfamilia Chelonioidea. Las extremidades anteriores de estas tortugas están modificadas en grandes aletas que son utilizadas como potentes órganos propulsores, reflejando un modo de nado único entre los vertebrados conocido como “vuelo bajo el agua”. 

Los miembros actuales de Chelonioidea son un grupo pequeño, al cual se refieren 6 géneros y 7 especies, comprendidos en dos familias: Cheloniidae (tortuga carey, lora, etc.) y Dermochelydae (tortuga laúd). Sin embargo, dentro de la superfamilia Chelonioidea existe otra familia que comprende únicamente a tortugas extintas, esta familia se conoce como Protostegidae y es esta familia precisamente la que permite trazar el registro fósil de los quelonioideos hasta el Cretácico Temprano, hace cerca de 110 millones de años (Fig. 1).

En México, se han encontrado fósiles de tortugas marinas principalmente en rocas del Cretácico Tardío de los estados de Coahuila y Nuevo León (Fig. 2). Aunque recientemente se encontró un ejemplar aún no descrito en el centro del país, en el estado de Puebla y en una localidad conocida como Tlayúa; dicho ejemplar presenta de una manera clara los atributos de una tortuga marina. 

¿Por qué hay tortugas marinas fósiles en Coahuila?

Alguien se preguntará ¿por qué tenemos restos de tortugas marinas fósiles en México en lugares donde ahora son desiertos como Coahuila?

La respuesta puede ser bastante simple: durante el Período Cretácico lo que ahora conocemos como Norte América, estaba dividida prácticamente de norte a sur por un mar, llamado Mar Epicontinental de Norte América; debido al movimiento de las placas tectónicas de la Tierra los continentes se han ido modificando poco a poco, desde un supercontinente llamado Pangea, hasta lo que conocemos actualmente en su distribución de cinco continentes.

Por lo tanto en lo que hoy es Coahuila, en el norte de México, reinaron ambientes marinos durante buena parte del Período Cretácico; por eso que es posible encontrar testimonios de organismos marinos, como tortugas, en lugares en los que reinan lechuguillas, cactáceas, serpientes de cascabel y coyotes.

La Familia Protostegidae, la cual como dijimos anteriormente es una familia totalmente extinta, presenta a las tortugas marinas más antiguas conocidas hasta ahora, como lo es Santanachelys gaffneyi encontrada en rocas de aproximadamente 110 millones de años de la Formación Santana en Brasil (Fig. 3).

No obstante, aunque Santanachelys midió poco más de 20 cm de largo, dentro de la Familia Protostegidae encontramos a las tortugas más grandes que han existido hasta ahora (Fig. 4). En México contamos con un registro muy interesante que da cuenta de la presencia de tortugas protostéguidas (Fig. 2).

En el sureste de Coahuila, afloran las rocas de la Formación Cerro del Pueblo, con una edad de 72 millones de años. De esta formación se conocen un par de ejemplares de Toxochelys latiremis; una tortuga primitiva perteneciente a la Familia Cheloniidae. Uno de los ejemplares de esta tortuga muestra los huesos de la pierna completamente seccionados, indicando que fue atacada por un predador, probablemente un tiburón (Fig. 5). En la misma Formación Cerro del Pueblo, se encontraron cráneos de Mexichelys coahuilaensis, un miembro también de la Familia Cheloniidae.

En el estado de Nuevo León, concretamente en la región centro-norte, afloran los sedimentos de la Formación Agua Nueva, cuya edad estriba en los 90 millones de años, es decir es de edad Turoniana, en el Cretácico Tardío. De esta formación geológica fueron recuperados dos esqueletos prácticamente completos de tortugas marinas que no han sido descritos en detalle; sin embargo, las características observadas en al menos uno de los ejemplares sugiere que éste se encuentra relacionado con la extinta familia Protostegidae.

En el pasado XII Congreso Nacional de Paleontología, se presentaron dos especímenes de tortugas marinas fósiles provenientes del norte de Coahuila.  Ambos ejemplares pertenecen a la familia Protostegidae y actualmente están siendo estudiados por los autores, miembros de la Unidad Académica de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Zacatecas y el Museo Histórico de Múzquiz. 

Una de las tortugas es increíblemente pequeña, pues su caparazón no sobrepasa los 10 cm en longitud (Fig. 6).

Sin embargo, características de su caparazón como huesos completamente osificados, la convierten en la tortuga marina adulta, más pequeña conocida hasta hoy; incluso es más pequeña que Santanachelys gaffneyi que era la tortuga más pequeña conocida hasta hace tiempo (Fig. 7).

Esta tortuga marina fósil fue encontrada en una localidad conocida como Rancho los Pilotes, ahí afloran rocas pertenecientes a la Formación Eagle Ford, con una edad de 90 millones de años, lo que la ubica en el Turoniano, del Cretácico Tardío. Sólo se conoce el caparazón, por lo que posiblemente después de morir, su esqueleto fue desmembrado por otros vertebrados tales como peces, de los cuales se tiene un magnífico registro en la misma localidad.

Otra de las tortugas encontradas en el norte de Coahuila, proviene de rocas de 90 millones de años que afloran en las cercanías de la ciudad de Acuña (Figs. 8 y 9).

Esta tortuga mide casi 1 m de largo y presenta características anatómicas y morfológicas que permitieron su identificación taxonómica, se trata de Desmatochellys lowi. Esta es la primera vez que Desmatochelys se registra para México; no obstante es tan sólo el quinto registro en Norteamérica, por lo que se amplía la distribución de ésta especie hacia el sur (Fig. 10). Desmatochelys llegó a alcanzar 1.5 m de longitud.

Tan sólo hemos mencionado 5 tipos diferentes de tortugas marinas fósiles; en ocasiones aparecen sólo pocas evidencias del pasado que son difíciles de estudiar, debido incluso al pobre estado de conservación y las tortugas fósiles no son la excepción. Sin embargo, su presencia nos indica como vida y espacio han evolucionado de forma conjunta a través del tiempo; lo que hoy es un magnífico desierto en el norte de México, hace 72 y 90 millones de años, albergaba extensos mares colmados de vida, con fósiles de peces, cangrejos y langostas, reptiles carnívoros y también plácidas tortugas marinas.

Sobre los autores:

Ariel A. Delgadillo-Escobar: Es de Zacatecas, estudiante de la Licenciatura en Biología, en la Unidad Académica de Ciencias Biológicas, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, actualmente desarrolla su tesis de licenciatura estudiando una de las tortugas de la Familia Protostegidae encontradas en Múzquiz, Coahuila.

Héctor Porras-Múzquiz: Es coahuilense, se desempeña como director del Museo Histórico de Múzquiz; es un gran impulsor de las investigaciones paleontológicas en el norte de Coahuila.

Rubén A. Rodríguez-de la Rosa: Es coahuilense, se desempeña como Profesor-Investigador en la Unidad Académica de Ciencias Biológicas, de la Universidad Autónoma de Zacatecas; cuenta con proyectos de investigación paleontológica en varios estados de México, proyectos que tratan principalmente con huellas fósiles, dinosaurios y tortugas fósiles.

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