Tlacuache: el marsupial incomprendido que no representa peligro para las personas

Por Héctor Esparza

Los encuentros con humanos suelen ocurrir porque estos animales buscan refugio o alimento en zonas urbanas, no porque intenten atacar.

Tras el reciente rescate de un tlacuache en una vivienda de la zona Centro de Lerdo por parte de la Dirección de Protección Civil y Bomberos, habrá que recordar que este animal no es peligroso para los humanos y, por el contrario, cumple funciones ecológicas importantes.

El operativo se realizó luego de un reporte ciudadano desde la privada Carolina, donde una mujer señaló la presencia de un animal que consideraba peligroso en el patio trasero de su domicilio.
Elementos de Bomberos acudieron al lugar a bordo de la unidad CB-19 y localizaron al ejemplar en la parte posterior del predio. Tras confirmar que se trataba de un tlacuache, procedieron a su captura segura utilizando una caja de cartón, sin que se registraran incidentes ni personas lesionadas.

Posteriormente, el animal fue trasladado a las instalaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en el área de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), donde quedó bajo resguardo de la autoridad ambiental correspondiente.

Este tipo de reportes, suele originarse por la confusión sobre la naturaleza de estos animales, aunque también evitan agresiones en su contra.

Un marsupial, como el canguro

El tlacuache es un marsupial, es decir, un mamífero que cría a sus pequeños dentro de una bolsa abdominal, tal como lo hacen los canguros. En México se le conoce con distintos nombres —tlacuache, tacuache o zarigüeya—, derivados del náhuatl tlacuatzin. Se trata de uno de los marsupiales más antiguos del continente americano.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), el tlacuache es una especie nativa de México con una alimentación omnívora, lo que le permite consumir insectos, frutos y pequeños animales.
Esta dieta cumple un papel ecológico importante, pues ayuda a la dispersión de semillas y al control de insectos y otros organismos.

Registros de la plataforma de ciencia ciudadana iNaturalist señalan que especies como el tlacuache norteño (Didelphis virginiana) son marsupiales nocturnos que pueden adaptarse tanto a áreas naturales como a entornos urbanos, lo que explica su presencia ocasional en patios o viviendas.

¿Es peligroso?

Contrario a la creencia popular, el tlacuache no es un animal agresivo.
Su principal estrategia de defensa es fingir la muerte o huir, y solo abre la boca o emite sonidos cuando se siente amenazado.

Los encuentros con humanos suelen ocurrir porque estos animales buscan refugio o alimento en zonas urbanas, no porque intenten atacar.

Diversas especies de tlacuaches presentes en México están clasificadas como de “Preocupación menor” a nivel internacional, lo que significa que sus poblaciones son relativamente estables.
Sin embargo, enfrentan amenazas como la pérdida de hábitat, atropellamientos y persecución por miedo o desinformación.

Además, la legislación mexicana establece la obligación de proteger la vida silvestre y evitar su daño o destrucción, conforme a la Ley General de Vida Silvestre.

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Un personaje de la cosmovisión prehispánica

El tlacuache no solo es importante para la biodiversidad, sino también para la cultura.

En diversas leyendas mesoamericanas aparece como un animal astuto y generoso. Una de las historias más difundidas cuenta que fue el tlacuache quien robó el fuego a los dioses para entregárselo a los humanos, quemándose la cola en el intento.
Esa es la razón, según el mito, de su cola desnuda.

Su nombre náhuatl también refleja su naturaleza: deriva del verbo tlacua, que significa “comer”, por lo que puede interpretarse como “el comelón” o “pequeño comedor”.

El problema de la confusión y el exterminio

A lo largo del tiempo, el tlacuache ha sido confundido con ratas grandes o animales peligrosos, lo que ha provocado su muerte injustificada en muchas comunidades.

La realidad es que se trata de un mamífero inofensivo, que prefiere evitar el contacto humano y que incluso beneficia a las ciudades al consumir insectos, restos orgánicos y pequeños animales considerados plaga.

Un llamado a la convivencia

El rescate realizado en Lerdo demuestra la importancia de actuar con responsabilidad ante la presencia de fauna silvestre.

Especialistas recomiendan no intentar capturarlos ni lastimarlos y, en su lugar, reportar su presencia a autoridades ambientales o de protección civil.

Lejos de ser un riesgo, el tlacuache es un aliado silencioso de los ecosistemas urbanos y rurales, un marsupial único en el continente y un personaje fundamental de las tradiciones mesoamericanas.

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