


El 5 de diciembre, se conmemora el Día Mundial del Suelo, una fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para destacar la importancia de los suelos saludables en el desarrollo sostenible. En Coahuila, este día cobra especial relevancia debido a los graves problemas de erosión y desertificación que enfrenta el estado, los cuales amenazan su productividad agrícola, ganadera y la calidad de vida de sus habitantes.
Coahuila ocupa el octavo lugar a nivel nacional en desertificación, con más de la mitad de su superficie afectada por la degradación del suelo. Según Jesús Galván Tello, delegado de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), se estima que el 56% de las 15 millones de hectáreas del estado sufre problemas de erosión desde hace más de 30 años.
Galván Tello destacó tres factores principales que contribuyen a la desertificación en Coahuila:
El delegado también señaló que el Gobierno federal ha impuesto una veda de perforaciones para proteger los acuíferos debido a la explotación excesiva. Sin embargo, el daño acumulado pone en riesgo el equilibrio ambiental y económico del estado.
La desertificación no solo afecta la capacidad de Coahuila para producir alimentos y sostener su actividad ganadera, sino que también incrementa la vulnerabilidad de sus ecosistemas frente al cambio climático. Sin una gestión sostenible de los recursos naturales, el estado podría enfrentar una crisis más profunda de suelos erosionados en las próximas décadas.
En el marco del Día Mundial del Suelo, es esencial promover medidas urgentes para mitigar este problema:
En Coahuila, donde la desertificación afecta tanto al desarrollo económico como al bienestar social, el Día Mundial del Suelo es un recordatorio urgente para cuidar y restaurar este recurso vital. Si bien la situación actual es preocupante, aún hay tiempo para implementar soluciones sostenibles que aseguren un futuro más próspero para el estado y sus habitantes.
Proteger el suelo es proteger la vida.