Marie Curie y la radiación, la mujer que cambió el diagnóstico médico y evidenció la radioactividad

Por Tania Cobos

El legado en la historia de Marie Curie y la radiación es un recordatorio de cómo la pasión y la dedicación pueden cambiar el mundo.

En Voces Nómadas, conmemoramos el natalicio de Marie Curie, una de las científicas más admiradas de la historia, quien revolucionó la ciencia a través de sus investigaciones en radiación y radiactividad.

Marie Curie y la radiación es una historia de ciencia y gran dedicación. No solo fue pionera en el estudio de estos fenómenos, sino que además rompió barreras como mujer en el ámbito científico, logrando avances que transformaron la medicina, la física y la química. Hoy, en Voces Nómadas, exploramos su legado y los conceptos básicos de la radiación, recordando por qué sus descubrimientos siguen siendo esenciales en la ciencia moderna.

Te podría interesar: Impacto ambiental de los métodos de sepultura: ¿en verdad los cementerios son una opción sostenible?

¿Quién fue Marie Curie?

Marie Curie fue la primera persona en recibir dos Premios Nobel en campos científicos diferentes: en 1903, compartió el Premio Nobel de Física junto a Pierre Curie y Henri Becquerel por sus estudios sobre la radiactividad, y en 1911, recibió el Nobel de Química por su investigación en los elementos radioactivos radio y polonio. Su trabajo sentó las bases para el uso de la radiación en la medicina, contribuyendo al tratamiento de enfermedades y marcando el inicio de la radiología.

Marie Curie y la radiación, la mujer en el campo de la ciencia

Marie Curie logró romper las barreras de género en una época donde el acceso de las mujeres a la educación superior y la investigación científica era muy limitado. Fue la primera mujer en dar clases en la Universidad de París y también la primera en dirigir un laboratorio en esta institución. Su vida estuvo llena de “primeras veces”: fue la primera mujer en obtener un Premio Nobel, la primera en recibirlo dos veces y la primera persona en ser sepultada en el Panteón de París por sus propios méritos.

Durante la Primera Guerra Mundial, Curie creó el primer servicio de radiología militar, el cual ayudó a salvar muchas vidas en los campos de batalla. También se convirtió en una de las primeras mujeres en obtener una licencia de conducir para operar las unidades móviles de rayos X, conocidas como "Little Curies", que ella misma diseñó y supervisó. Su determinación y compromiso con la ciencia abrieron el camino para muchas generaciones de mujeres científicas.

Dos elementos en la vida científica de Curie: el polonio y el radio

Los descubrimientos de Marie Curie y la radiación, en elementos radiactivos, como el polonio (en honor a su tierra natal, Polonia) y el radio, marcaron un antes y un después en la ciencia. Estos elementos, desconocidos hasta entonces, permitieron el desarrollo de la teoría de la radiactividad y ampliaron el campo de la física nuclear. Los estudios de Curie sobre el radio mostraron sus propiedades y usos, que hoy son fundamentales en la radioterapia y el diagnóstico médico. Su trabajo inspiró a otros científicos a investigar en profundidad la radiactividad, avanzando en campos como la energía nuclear y la medicina.

La teoría de la radiactividad formulada por Marie Curie no solo aportó nuevos conocimientos científicos, sino que también sentó las bases para el entendimiento del decaimiento radiactivo, un proceso en el que ciertos materiales liberan energía de forma natural. Este concepto continúa siendo esencial en aplicaciones médicas, industriales y en la investigación científica, y todo gracias a la historia de Marie Curie y la radiación.

¿Qué es la radiación y por qué es importante?

La radiación, según la Organización Internacional de Energía Atómica, es una forma de energía que se transmite en ondas o partículas y está presente en nuestra vida cotidiana. Desde el sol y los hornos de microondas hasta las ondas de radio, la radiación nos rodea y, en su mayoría, es inofensiva. Sin embargo, hay tipos de radiación que requieren precaución, especialmente las radiaciones ionizantes, que tienen la capacidad de afectar a los tejidos vivos. Este tipo de radiación es utilizado en tratamientos médicos como la radioterapia, una técnica que permite atacar células cancerígenas, aunque debe aplicarse con estrictas medidas de seguridad para evitar daños colaterales.

Por otro lado, existen las radiaciones no ionizantes, como las ondas de radio, que son de menor energía y no presentan riesgos significativos. La contribución en la historia de Marie Curie y la radiación al entendimiento de estos fenómenos permite hoy en día aplicar la radiación de manera segura y controlada, con beneficios tanto en la medicina como en la industria.

El legado en la historia de Marie Curie y la radiación es un recordatorio de cómo la pasión y la dedicación pueden cambiar el mundo. En Voces Nómadas, reconocemos su influencia perdurable y celebramos sus logros, que abrieron la puerta a muchos avances científicos y aplicaciones que hoy mejoran nuestra calidad de vida. ¡Recordemos siempre el valioso aporte de esta gran científica a nuestra historia!.

Checa la última edición de la Revista Digital de Voces Nómadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros textos de
magnifiercrossmenu linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram