

Escuchando mi canción favorita y disfrutando del paisaje, pues esta vez me tocó ser copiloto; desde lo alto de las montañas, y con gran expectativa, voy llegando a Monterrey. Fijo la mirada en mi destino, y de pronto veo una gran nube gris, espesa, con una apariencia extremadamente perturbadora, que cubre y acapara toda la ciudad e impide que entren los rayos del sol con todo su esplendor.
Solo rescato a observar que las puntas de las montañas más altas, son las únicas que logran escapar de tal situación. Pareciera como si el mismo cielo se protegiera, al colocar de forma natural esta barrera, para que esta nube no se desplazara, no subiera y mucho menos se esparciera; es decir, que no formara parte y no se mezclara con las nubes de más arriba: blancas, suavecitas, esponjosas; en pocas palabras, con una apariencia sana y hasta porque no decirlo, pregonando y presumiendo de cierta pulcritud. En ese momento me cuestiono: ¿qué será?, ¿de qué estará hecha?, ¿cuál será su procedencia?; es más, ¿cómo es que las personas pueden convivir con eso?.

Esta situación me hace recodar a una película ochentera, ¿acaso esta nube se tratará de la nueva versión de la temible mancha voraz?; jejeje, preocupado, sonrió un poco, ya sabes, con ese tipo de sonrisas nerviosas; pues estoy cerca de arribar a mi destino, al que pretendo llegar a divertirme y pasar un buen rato. Sin embargo, mi niño interior explorador, el que todos tenemos (o tuvimos en algún momento), no me deja la mente en paz, y me insiste en averiguar de qué se trata todo esto. Y ahora, en este punto, me surge otra pregunta: ¿cómo esta situación podría impactarnos en nuestras personas?.
Por lo que, si tienes un momento, ahora te cuento la información aterradora que encontré durante el camino, mediante una búsqueda rápida que hice en ChatGPT y Google, previo a llegar a mi destino. Espera, antes de seguir leyendo, y por tu bien, te recomiendo que te sientes cómodamente, por si te pasa como al condorito, y te vas de espaldas, ¡plop!.
Pues bien, déjame te cuento que, según el ChatGPT y Google, un indicativo de que el aire se encuentra contaminado es la aparición de una nube grisácea con apariencia espesa; el color de esta nube es debido, principalmente, a la presencia de contaminantes. Esta nube gris puede ser el resultado de varios factores, como las emisiones industriales, las emanaciones del transporte, la quema de basura, y las condiciones climáticas, entre otras; pues la falta de viento y la inversión térmica pueden confinar y delimitar el movimiento de los contaminantes para quedarse cerca de la superficie, creando esta nube gris. En otras palabras, se trata del conocido “esmog” que se produce cuando el humo y las partículas de polvo se mezclan con la humedad del aire del ambiente. A su vez, el smog se produce en ciudades muy pobladas, especialmente en cuencas geográficas y lugares rodeados de lomas o montañas, tal es el caso de Monterrey.
Pero vaya que es peligrosa este tipo de mancha voraz, puesto que está compuesta de un montón de sustancias potencialmente tóxicas, más allá del aire saludable que respiramos. Pero, para empezar ¿de que esta hecho el aire?. El aire es una mezcla de gases y aerosoles (partículas sólidas o líquidas que se encuentran suspendidas) que conforman a toda la atmósfera terrestre y está compuesto por nitrógeno, oxígeno, argón, dióxido de carbono, neón, helio, metano, criptón, hidrógeno y xenón, principalmente. Por cierto, me resultó muy curioso saber que la composición del aire inhalado es aproximadamente 21 % de oxígeno, 0.04 % de dióxido de carbono, 79 % de nitrógeno; y que la composición del aire exhalado es aproximadamente 16 % de oxígeno, 4 % de dióxido de carbono, 79 % de nitrógeno1.

Por otra parte, continuando con la búsqueda, encontré que, a nivel mundial, tanto la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de EEUU (NASA) como la Agencia de Protección ambiental (EPA por sus siglas en inglés), son unas de las instituciones que se dedican al estudio de la calidad del aire y contribuyen a la regulación, primordialmente, de los contaminantes que se encuentran comúnmente en el aire, conocidos como los seis contaminantes criterio; considerados así porque sus niveles en el aire exterior deben limitarse en función de criterios de salud2–4, tales son: Ozono, Material particulado, Monóxido de carbono, Plomo, Dióxido de azufre y Dióxido de nitrógeno. Cabe señalar que, estos elementos se entremezclan y camuflajean en el aire infiltrándose en nuestros pulmones sin pedir permiso… escalofriante, ¿no?.
Y respondiendo a mi pregunta de ¿cómo podría impactar a mi persona?, resulta que la contaminación del aire es un problema serio que puede tener un impacto significativo no solo en el medio ambiente, sino también en la salud pública. Concretamente, la exposición a corto y largo plazo a este tipo de contaminación atmosférica se ha asociado con una amplia gama de efectos en la salud humana, incluyendo un aumento de los síntomas respiratorios y enfermedades cardíacas o pulmonares, tales como: alergias, tos, estornudos, comezón en los ojos y en la piel, irritación en vías respiratorias, problemas respiratorios y agravar condiciones preexistentes como el asma. Además, a largo plazo, puede tener efectos más graves en la salud. Por eso la importancia de medirlos de forma permanente1–3,5.
En fin, otro dato perturbador que encontré es que las personas al estar dentro de este ambiente contaminado no se percatan de que están dentro de este tipo de mancha voraz, puesto que para ellos es invisible; yo más bien creo que ya están acostumbrados. Pues sigilosamente, la mancha voraz se vuelve parte del paisaje y parte de la vida cotidiana.
A su vez, existe una forma de medir los contaminantes criterio en México, esto es a través del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA), que es un indicador que mide la calidad del aire6. Sin embargo, aún hay temas emergentes prioritarios que se deben atender. Al respecto y en la actualidad, la comunidad científica está enfocada al estudio de contaminantes tóxicos altamente peligrosos y que no están estrictamente regulados como los son los pequeños y muy finos polvitos (partículas microscópicas, altamente toxicas, que flotan en el ambiente sin que podamos verlas), de arsénico (As), cadmio (Cd), cobre (Cu), cromo (Cr), mercurio (Hg), níquel (Ni), antimonio (Sb), estroncio (Sr), platino (Pt) y osmio (Os); a estos elementos químicos les dicen los metales pesados, no porque estén relacionados con conciertos de rock al que voy, sino más bien porque, según la Organización Mundial de la Salud 7,8, los metales pesados son elementos químicos con una alta densidad, por ejemplo, el Osmio es casi 20 veces más pesado que el agua. Esto significa que un balón de fútbol hecho de Osmio pesaría aproximadamente 120 kg, ¡wow!, más del doble que el peso de una persona de tamaño medio.
Pues bien, he llegado a mi destino, voy a disfrutar de la tocada de rock, estaré consiente de lo que me puede pasar si me expongo de más al aire contaminado, porque ahora sé que esta ciudad, como muchas otras, respira una amenaza invisible. Mientras tanto, cierto es que el esmog es peligroso, pero no tanto como la mancha voraz de la película ochentera, que, si bien, parece ser que ambas versiones tienen la misma intención de acabar con la humanidad.
¡Uff!, después de todo esto considero importante tomar medidas para reducir la contaminación del aire, como promover el uso de transporte público, utilizar energías renovables y fomentar prácticas sostenibles. Entonces, de acuerdo con lo investigado, si vives en un área con alta contaminación, te recomiendo estar atento a los informes de calidad del aire y tomar precauciones cuando los niveles sean altos. ¡Cuidar del aire que respiramos es fundamental para nuestra salud y bienestar!.
Espera, antes de que te vayas olvidaba comentarte algo, no vayas a confundir la neblina natural (gotitas de agua) con la mancha voraz, a pesar de que son muy similares, en realidad son rivales una de otra, puesto que la neblina combate a la mancha voraz9,10; pero eso, eso te lo cuento en otra historia.
Bibliografía:
1. Pleil, J. D., Ariel Geer Wallace, M., Davis, M. D. & Matty, C. M. The physics of human breathing: flow, timing, volume, and pressure parameters for normal, on-demand, and ventilator respiration. J Breath Res 15, 042002 (2021).
2. Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). Criteria Air Pollutants. Protecting Air Quality (2025).
3. NASA. Criteria Pollutants. myNASAdata (2025).
4. Organización Mundial de la Salud (OMS). Directrices Mundiales de La OMS Sobre La Calidad Del Aire: Materia Particulada (MP2.5 y MP10), Ozono, Dióxido de Nitrógeno, Dióxido de Azufre y Monóxido de Carbono: Resumen Ejecutivo. vol. 1 (2021).
5. Organización Mundial de la Salud (OMS). WHO Global Air Quality Guidelines . vol. 1 (2021).
6. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), México. Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA). Compendio de Estadísticas Ambientales 2018 (2018).
7. Organización Mundial de la Salud. Límites de Exposición Profesional a Los Metales Pesados Que Se Recomiendan Por Razones de Salud. (1980).
8. Europe, W. H. Organization. R. O. for & Pollution, J. W. T. F. on the H. A. of A. Health Risks of Heavy Metals from Long-Range Transboundary Air Pollution. (World Health Organization. Regional Office for Europe, Copenhagen, 2007).
9. Francisco José Llerena Aguilar. EXPERIMENTAL CHARACTERIZATION OF THE AIR DECONTAMINATION SYSTEM COUNTERFOG®. (Universidad de Alcalá, Alcalá, España, 2019).
10. Mora-Barrantes, J. C., Sibaja- Brenes, J. P. & Borbón- Alpizar, H. Fuentes antropogénicas y naturales de contaminación atmosférica: estado del arte de su impacto en la calidad fisicoquímica en el agua de lluvia y de niebla. Revista Tecnología en Marcha (2021) doi:10.18845/tm.v34i1.4806.