


Entre las muchas estrategias que se encuentran para adaptar nuestras ciudades y recursos para el futuro está la infraestructura verde ¿ya la conocías?
La infraestructura verde no significa crear jardines flotantes o edificios con grandes techos con árboles creciendo en el último piso, es mucho más que eso. Se trata de la unión, sincronía y un sin fin de actividades para gestionar esfuerzos y recursos para cambiar el diseño de una ciudad por uno más óptimo y benéfico para nuestra cotidianidad, que enfrenta un cambio climático muy caluroso.
Hoy en Voces Nómadas, conoce lo que es la infraestructura verde y cuál es el panorama para aplicarlo en la ciudad de Torreón, Coahuila. ¡Comencemos!.
Te podría interesar: ¡Nuevo dinosaurio en Coahuila! El Museo del Desierto presenta el descubrimiento
Según un documento de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), sobre este tema dice que la infraestructura verde se define como la integración de conocimientos y tecnologías que buscan mejorar los espacios urbanos y conservar los ecosistemas. Esta red de espacios verdes interconectados no solo contribuye a la salud ambiental, sino que también ofrece múltiples beneficios para las comunidades humanas. En resumidas cuentas, la infraestructura verde es un conjunto de áreas naturales y elementos artificiales que, en conjunto, generan un impacto positivo en la calidad de vida de las personas.

Los beneficios de implementar infraestructura verde son numerosos. Desde la creación de corredores ecológicos hasta el mantenimiento de jardines urbanos, cada uno de estos elementos ayuda a aumentar la resiliencia de las ciudades ante el cambio climático, promueve la biodiversidad y mejora los servicios ecosistémicos, lo que se traduce en un ambiente más saludable para todos.
La infraestructura verde se plantea como una solución estratégica para enfrentar desafíos ambientales. Al integrar espacios verdes en áreas urbanas, se logran los siguientes beneficios:

En Torreón, la situación actual respecto a las áreas verdes es preocupante. Según un estudio del Instituto Municipal de Planeación y Competitividad (IMPLAN) realizado en 2020, hay solo 4.18 m² de áreas verdes por habitante, muy por debajo de lo recomendado por ONU-HABITAT. Este déficit no solo afecta la calidad de vida, sino que también limita los servicios ambientales que la ciudad podría ofrecer.
La infraestructura verde se presenta como una estrategia crucial para abordar los problemas ambientales que enfrenta Torreón. La vulnerabilidad de la ciudad a eventos hidrometeorológicos, como las lluvias intensas que provocan inundaciones, se puede mitigar mediante la implementación de soluciones basadas en la naturaleza.
Por ejemplo, el diseño de espacios verdes y sistemas de drenaje sostenible podría aliviar la presión sobre la infraestructura pluvial existente, que a menudo colapsa durante las tormentas. Además, la planificación de áreas verdes y corredores ecológicos no solo beneficiaría al medio ambiente, sino que también crearía un entorno más habitable y resiliente para los ciudadanos.

La infraestructura verde es más que un concepto, es una necesidad urgente para la ciudad de Torreón. Implementar estas estrategias en la planificación urbana no solo mejorará la calidad de vida de los habitantes, sino que también preparará a la ciudad para enfrentar los retos del cambio climático. Es hora de que todos, desde los ciudadanos hasta los responsables de la política pública, apoyen la infraestructura verde como una solución viable y esencial para un futuro más saludable y sostenible.
Al unir esfuerzos y fomentar la creación de espacios verdes, Torreón puede transformarse en una ciudad más resiliente, capaz de enfrentar los desafíos del clima actual y futuro. Invertir en infraestructura verde es invertir en el bienestar de la comunidad y del planeta.