


En los últimos años, una pequeña pero peligrosa visitante ha estado rondando cada vez más cerca de los hogares en la Comarca Lagunera: la garrapata. Aunque parezca solo una molestia para los perros, este diminuto parásito puede transmitir enfermedades graves como la rickettsiosis, una infección que enferma a personas y que, en casos extremos, puede causar la muerte.
Este 2025, ya se han confirmado varios casos en la región, incluyendo al menos un fallecimiento en Gómez Palacio de una pequeña de 5 años de edad. ¿Cómo llega esta enfermedad hasta nosotros? La respuesta está, en parte, en la calle.
La protagonista de esta historia es la Rhipicephalus sanguineus, mejor conocida como la garrapata café del perro. No mide más que unos milímetros, pero tiene un ciclo de vida muy activo: desde que nace como larva hasta que se convierte en adulta, necesita alimentarse de sangre para sobrevivir. Su comida favorita: la de los perros.
Lo más curioso y preocupante, es que esta garrapata no necesita vivir en el campo. Puede esconderse en patios, rincones de la casa, muros de cemento y hasta en las grietas de las banquetas. Si encuentra un perro cerca, salta a bordo. Y si ese perro está infectado o la garrapata ya trae bacterias, puede transmitirlas a otro animal… o a una persona.
En la Comarca Lagunera, el abandono de mascotas ha crecido de manera preocupante. Cada vez es más común ver perros deambulando en grupos, cruzando avenidas, buscando sombra o comida en cualquier esquina. Estas jaurías urbanas, más allá de generar accidentes o conflictos, son también un foco de enfermedades.
Los perros callejeros no reciben baño, vacunas ni desparasitación. Tampoco hay quién les quite las garrapatas. Así que estos parásitos viajan con ellos por toda la ciudad, saltando de perro en perro y acercándose más a las personas. Además, las heces de los perros en la vía pública también contaminan el entorno y contribuyen a la mala higiene urbana.
Sí. Aunque hoy el foco está en la ciudad, hace más de 20 años ya se habían detectado plagas de garrapatas en zonas rurales de Torreón, sobre todo en ganado. El cambio ahora es que estas garrapatas han aprendido a vivir cerca de nosotros. Las condiciones de calor, sombra, animales sin cuidado y espacios urbanos mal atendidos les resultan perfectas para reproducirse.

Lo que funciona para prevenir la presencia de la garrapata es una mezcla de compromiso y acción constante. Algunas ideas sencillas:
Si tienes perro, llévalo al veterinario regularmente.
Báñalo con productos especiales para evitar parásitos.
Mantén limpio tu patio o jardín.
Apoya o participa en campañas de esterilización y adopción.
No abandones animales. Si no puedes cuidarlo, busca ayuda antes de dejarlo en la calle.
También es muy importante que las autoridades mantengan vigilancia en las colonias con más reportes, fumiguen las áreas de riesgo y promuevan la participación ciudadana. Pero la verdad es que esto nos toca a todas y todos. Una sola garrapata puede parecer insignificante, pero en grupo… pueden causar un problema serio.
Los perros son compañeros fieles, pero también necesitan atención. Si los dejamos a su suerte, no solo ellos sufren: su salud y la nuestra están conectadas. Las garrapatas no distinguen entre un perro callejero o uno con collar. Y si encuentran un humano cerca, también pueden picarlo.
Un perro solo en la calle, no solo es un asunto de “mascotas”. Es también un tema de salud pública. Y entre más lo entendamos, más fácil será convivir en una ciudad limpia, segura y saludable para todos, humanos y animales por igual.