


La Fundación Jimulco A.C, ha hablado. Tras la irrupción de vehículos todoterreno en el cauce del río Aguanaval, dentro de la Reserva Ecológica Municipal Sierra y Cañón de Jimulco, encendió la alerta entre ambientalistas y autoridades, luego de que se realizara el evento recreativo conocido como “Jimulcazo” pese a que este tipo de actividades está prohibido por el reglamento del área natural protegida.
A través de un posicionamiento público, la Fundación Jimulco A.C., organización ciudadana que desde 2010 coadministra la reserva junto con el gobierno municipal de Torreón, reprobó la realización del evento y pidió sanciones contra los organizadores para evitar que se repita una situación similar.
De acuerdo con el comunicado, el evento se realizó el pasado 28 de febrero e implicó la circulación de vehículos tipo razer por el cauce del río Aguanaval, uno de los ecosistemas más sensibles dentro de la reserva natural.

La organización explicó que las actividades recreativas permitidas dentro del área protegida deben cumplir estrictamente con el Programa de Manejo del sitio, el cual restringe aquellas que puedan generar impactos negativos en la flora y fauna silvestre. Por ello, aunque en el pasado se han autorizado actividades deportivas como carreras pedestres o ciclismo, el tránsito de vehículos motorizados se encuentra expresamente prohibido.
Según el documento, la fundación tuvo conocimiento de la organización del evento a través de redes sociales y notificó a la Dirección General de Medio Ambiente del Municipio de Torreón. Posteriormente se convocó a los organizadores a una reunión informativa en la que se les comunicó que el evento no contaba con autorización.

Durante ese encuentro, los promotores del “Jimulcazo” se comprometieron a circular únicamente por la carretera y evitar el cauce del río Aguanaval. Sin embargo, la fundación asegura que el acuerdo no se respetó y que finalmente los vehículos ingresaron al río.
Además, se señaló que los organizadores tampoco solicitaron autorización a las autoridades ejidales, pese a que el recorrido atravesaba terrenos de propiedad social dentro del área natural protegida.
Ante estos hechos, el Consejo Directivo de Fundación Jimulco solicitó a las autoridades municipales y estatales que se investigue y sancione a los responsables, con el fin de evitar que este tipo de actividades se normalicen dentro de la reserva.
“De no hacerlo, el precedente sería de impunidad para quienes promuevan y realicen este tipo de actividades ilegales a sabiendas de que están prohibidas”, advierte el posicionamiento firmado por Roberto Muñoz del Río, presidente del consejo directivo de la organización.
La fundación también aclaró que los espacios naturales deben permanecer abiertos al disfrute de la población, especialmente para quienes buscan contacto con la naturaleza; sin embargo, insistió en que estas visitas deben realizarse con respeto a la normativa ambiental que protege los ecosistemas del lugar.

Incluso advirtió que, ante la posibilidad de reincidencias, podría ser necesario reforzar la vigilancia en la zona con apoyo de instancias de seguridad pública.
La Reserva Ecológica Municipal Sierra y Cañón de Jimulco es considerada uno de los principales refugios de biodiversidad de la región lagunera y un espacio clave para la conservación de ecosistemas del semidesierto y zonas ribereñas, por lo que especialistas subrayan la importancia de preservar sus condiciones naturales frente a actividades de alto impacto.