Fossil first: plan (anti) climático de Trump tendrá un serio impacto en el medioambiente mundial

Por Editorial Voces Nómadas

Durante su campaña y después de su reelección, Trump ha reafirmado su compromiso con la expansión de los combustibles fósiles y el desmantelamiento de regulaciones ambientales. Entre sus propuestas clave destacan:

El regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos marca un momento de incertidumbre y preocupación para los defensores del medio ambiente. Con un historial de escepticismo hacia el cambio climático y un enfoque centrado en los combustibles fósiles, su segundo mandato podría tener consecuencias significativas para las políticas climáticas tanto a nivel nacional como global.

El plan climático de Trump: fossil first

Durante su campaña y después de su reelección, Trump ha reafirmado su compromiso con la expansión de los combustibles fósiles y el desmantelamiento de regulaciones ambientales. Entre sus propuestas clave destacan:

  • Eliminación de subsidios para energías limpias: Trump busca cancelar los créditos fiscales para proyectos de energía renovable y vehículos eléctricos, implementados durante la administración Biden.
  • Términos en regulaciones ambientales: La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) será dirigida por Lee Zeldin, conocido por su oposición a las políticas verdes y su apoyo a los intereses de las grandes corporaciones de combustibles fósiles.
  • Reversión de la Ley de Reducción de la Inflación: Este histórico paquete legislativo, que promueve proyectos de energía limpia y ha creado miles de empleos, será blanco de los recortes presupuestarios de la administración Trump.

La agenda del Proyecto 2025

Gran parte de las propuestas de Trump se alinean con el Proyecto 2025, un documento de 900 páginas elaborado por la Heritage Foundation, un grupo ultraconservador. Aunque Trump ha tomado distancia pública de este plan, muchos de sus autores han sido nominados para ocupar puestos clave en su administración, como Russ Vought, encargado de definir prioridades presupuestarias.

Según Rachel Cleetus, directora de políticas sobre clima y energía de la Unión de Científicos Preocupados (UCS), el panorama es sombrío: “No nos hacemos ilusiones. Esta administración será muy destructiva, guiada por la lealtad ciega hacia un presidente que está en deuda con los intereses de los combustibles fósiles”.

Impacto en la EPA y en las comunidades vulnerables

La EPA será una de las principales agencias afectadas. Durante su primer mandato, Trump logró recortar su presupuesto y eliminar más de 100 regulaciones ambientales. Ahora, su plan incluye:

  • Reducción de estándares de calidad del aire y agua: Aunque afirma buscar “los estándares ambientales más altos”, expertos advierten que las medidas propuestas podrían aumentar los riesgos de salud pública.
  • Aceleración de proyectos de fracking y perforación: Incluye expansiones en terrenos federales y el Golfo de México.
  • Ataque a la capacidad institucional: Recortes adicionales al personal y presupuesto de la EPA podrían paralizar su capacidad de hacer cumplir las leyes ambientales.

El futuro de las energías renovables en riesgo

Las energías limpias y los vehículos eléctricos también enfrentarán retrocesos significativos. Trump ha prometido eliminar mandatos federales para reducir emisiones y retirar incentivos para proyectos de energía renovable, a pesar de su impacto positivo en la economía. Desde 2022, el 60% de los proyectos de energía limpia anunciados se encuentran en distritos republicanos, generando más de $400 mil millones en el PIB de EE. UU. y creando miles de empleos bien remunerados.

Resistencia y desafíos legales

Aunque el panorama parece desfavorable, los expertos destacan que no todo se deshará de inmediato. El proceso regulatorio y los desafíos legales podrían frenar la implementación de muchas políticas. Asimismo, la oposición de gobiernos estatales, locales y organizaciones ambientalistas será fundamental.

El contexto global y la diplomacia climática

En el escenario internacional, la salida de EE. UU. del Acuerdo de París sería un golpe para la cooperación climática. Sin embargo, los crecientes impactos del cambio climático dificultarán ignorar el tema. Con países como China, India y Brasil liderando la transición energética, Estados Unidos corre el riesgo de quedarse atrás en la revolución global hacia energías limpias.

El segundo mandato de Donald Trump representa un desafío significativo para el avance de las políticas climáticas en Estados Unidos. Aunque el impacto completo de sus acciones aún está por verse, la resistencia de comunidades, empresas y gobiernos locales podría desempeñar un papel crucial en la defensa del medio ambiente.

Checa la última edición de la Revista Digital de Voces Nómadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros textos de
magnifiercrossmenu linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram