


Los crímenes contra periodistas ambientales son frecuentes en muchas partes del mundo, la defensa por un medio ambiente libre de injusticias termina siendo una excusa para el acoso e incluso la muerte.
En México, los crímenes contra periodistas, son una amenaza latente, especialmente para quienes cubren temas ambientales, donde los riesgos son aún mayores. Este 2 de noviembre, Voces Nómadas se une a la conmemoración del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, una fecha que invita a reflexionar sobre los riesgos que enfrentan quienes informan al mundo.
Este día subraya la importancia de fortalecer la seguridad de los periodistas y combatir la impunidad de los crímenes contra periodistas, asegurando así la libertad de expresión y el derecho a la información. En 2024, la UNESCO enfatiza la situación crítica de quienes ejercen su labor en contextos de crisis y conflicto. ¡La protección a los periodistas no puede esperar!
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Los crímenes contra periodistas son especialmente preocupantes en zonas de conflicto. Muchos periodistas que cubren estas áreas enfrentan amenazas constantes y un alto riesgo en su día a día. Según la UNESCO, desde 2017 los registros mostraban una leve disminución en el número de asesinatos en estas zonas, en 2023 más del 50 % de los ataques y crímenes contra periodistas ocurrieron en contextos de crisis.
En 2023, al menos 38 periodistas y profesionales de los medios de comunicación murieron ejerciendo su labor en países en conflicto, en contraste con los 28 de 2022 y los 20 de 2021. -Noticias ONU

Además de enfrentar agresiones físicas, los periodistas ven sus equipos confiscados, son detenidos ilegalmente, y en algunos casos, deben abandonar su profesión para salvaguardar su integridad. Estos crímenes contra periodistas no solo afectan a las víctimas, sino que también dejan vacíos de información en áreas críticas, limitando el derecho de las sociedades a conocer la verdad.
Entre los sectores de mayor riesgo están los periodistas que cubren temas ambientales, quienes a menudo sufren crímenes contra periodistas en forma de acoso, detenciones y hasta asesinatos. El informe de la UNESCO Press and Planet in Danger (2023) destaca que al menos 749 periodistas ambientales han sido víctimas de agresiones desde 2009, y en México, la situación es alarmante.

Las investigaciones sobre explotación de recursos naturales y protección del medio ambiente incomodan a intereses poderosos, lo que expone a estos profesionales a ataques directos. De hecho, entre 2019 y 2023 se registraron más de 300 crímenes contra periodistas ambientales, siendo víctimas de asesinatos, acoso en línea, agresiones físicas, detenciones y arrestos, un 42 % más que los registrado en el 2014 al 2019. Y aunque la UNESCO ha documentado estos casos, la impunidad sigue siendo la norma, ya que solo el 10 % de los asesinatos resultaron en condenas.
Los crímenes contra periodistas no solo ocurren en zonas de conflicto, la inseguridad se extiende a otras áreas. Según una consulta de la UNESCO realizada en marzo de 2024 a 900 periodistas ambientales declararon ser víctimas en diferentes situaciones de su labor. El 70 % de los periodistas ambientales en los 129 países fueron víctimas de amenazas o presiones, incluso dos de cada cinco periodistas ambientales han enfrentado violencia física por su trabajo, lo que muestra cómo los crímenes contra periodistas siguen silenciando importantes coberturas.
Frente a esta situación, la UNESCO y organizaciones internacionales exigen medidas urgentes de protección y justicia para erradicar los crímenes contra periodistas y garantizar su seguridad. ¡No podemos permitir que la impunidad sea la respuesta a estos crímenes!
Desde Voces Nómadas, enfatizamos que los crímenes contra periodistas son una amenaza para la verdad y la democracia. La protección a quienes ejercen este trabajo debe ser una prioridad para las autoridades, y cada acción es clave para asegurar un entorno en el que el periodismo sea libre y seguro.