


En diez años Torreón prácticamente duplicó su parque vehicular. Un ejercicio de equivalencia permite dimensionar cuánto dióxido de carbono pueden generar automóviles y motocicletas y cuántos mezquites serían necesarios para capturar una cantidad semejante. El resultado muestra también otro contraste: los vehículos aumentan mucho más rápido que nuestros árboles.
En diez años el parque vehicular en Torreón se duplicó y el número de motocicletas se multiplicó casi por 38. Solamente los automóviles y las motos sumaban en 2025 poco más de 222 mil unidades y, mediante un cálculo realizado para dimensionar su huella ambiental, podrían representar alrededor de 609 mil toneladas de dióxido de carbono al año.

¿Eso es mucho o poco?
Pongámosle árboles.
Un estudio publicado en 2026 en la revista científica Ra Ximhai analizó un bosque espinoso dominado por mezquite, Prosopis laevigata, y registró una densidad de 210 mezquites por hectárea. Los investigadores calcularon que los 2 mil 100 árboles existentes en las diez hectáreas estudiadas fijaban aproximadamente 25.2 toneladas de CO₂ al año. La equivalencia resulta particularmente útil para nuestro ejercicio: alrededor de 12 kilogramos de CO₂ por mezquite al año.
Si utilizamos ese valor únicamente como referencia, para capturar una cantidad semejante a las 609 mil toneladas de CO₂ que estimamos para los automóviles y motocicletas de Torreón serían necesarios alrededor de 50 millones de mezquites.
Ahí comienza a adquirir dimensiones el problema.
Un mezquital de 241 mil hectáreas
Si esos 50 millones de árboles se distribuyeran con la misma densidad de 210 mezquites por hectárea registrada en el estudio, necesitaríamos aproximadamente 241 mil hectáreas de mezquital.
La cifra resulta difícil de imaginar hasta que la colocamos sobre nuestro propio territorio.
La delimitación oficial utilizada por INEGI, CONAPO y SEDATU establece para la Zona Metropolitana de La Laguna una superficie de 7 mil 889 kilómetros cuadrados, equivalentes a 788 mil 900 hectáreas. Comprende Torreón, Matamoros y Francisco I. Madero, en Coahuila, y Gómez Palacio y Lerdo, en Durango.
Por lo tanto, aquellas 241 mil hectáreas representarían aproximadamente 30.6 por ciento de toda la superficie de la Zona Metropolitana de La Laguna.
No estamos proponiendo cubrir casi una tercera parte de la zona metropolitana con árboles. La comparación sirve para darle escala a algo que normalmente no podemos observar cuando encendemos un motor.
Tampoco se trata de un inventario oficial de emisiones. Los vehículos no recorren las mismas distancias, no utilizan exactamente la misma cantidad de combustible y sus emisiones son diferentes. Lo mismo ocurre con los árboles: la cantidad de carbono que almacenan depende de su especie, edad, tamaño, disponibilidad de agua, suelo y condiciones ambientales.
¿Por qué utilizar el mezquite?
El mezquite forma parte de la vegetación característica de las regiones áridas y semiáridas del norte y centro de México. Investigadores de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro y del INIFAP estudiaron 144 ejemplares de Prosopis laevigata en siete poblaciones naturales del norte del país, incluida una localizada en Bilbao, municipio de Viesca, Coahuila, para desarrollar ecuaciones que permiten calcular su biomasa.

El mezquite puede alcanzar varios metros de altura, soporta las condiciones de ambientes secos y acumula carbono conforme aumenta su biomasa. Por eso los investigadores utilizan el diámetro del tronco, altura y otras características del árbol para estimar cuánto carbono mantiene almacenado.
Otro estudio realizado en un ecosistema semiárido del centro de México encontró además que los ecosistemas dominados por mezquite y otras especies propias de estas regiones pueden funcionar como sumideros de carbono. No solamente importa cada árbol por separado, también importa conservar comunidades vegetales completas, su suelo y la regeneración natural.
Los vehículos crecen más rápido que los árboles
En 2015 Torreón tenía registrados 142 mil 613 vehículos de motor. Para 2025 eran 287 mil 272. Los automóviles pasaron de 106 mil 48 a 196 mil 68 unidades y solamente entre 2024 y 2025 se incorporaron otros 14 mil 537 vehículos.
El crecimiento de las motocicletas resulta todavía más evidente. En 2015 había registradas solamente 691; diez años después eran 25 mil 961. Dicho de otra manera, por cada motocicleta registrada hace una década ahora existen casi 38.
Frente a ese crecimiento, vamos rezagados en la plantación, conservación y, sobre todo, supervivencia de árboles.
Plantar tampoco basta. Para que un árbol capture y mantenga carbono necesita sobrevivir y crecer durante años. Por eso una política de infraestructura verde no debería medirse solamente por cuántos ejemplares se plantaron durante una campaña, sino por cuántos permanecen vivos cinco, diez o veinte años después.
Torreón cuenta desde 2016 con una guía municipal de árboles y plantas para su zona urbana y el IMPLAN ha desarrollado instrumentos sobre infraestructura verde. Sin embargo, el Plan de Acción Climática Municipal 2025 reconoce todavía la necesidad de crear un inventario de sumideros de carbono, una herramienta que permitiría conocer mejor la vegetación existente y calcular su capacidad de almacenamiento de carbono.
¿Cuántos árboles tenemos realmente?
Esa pregunta aparentemente sencilla todavía resulta difícil de responder: ¿cuántos árboles existen en Torreón y cuántos hay en toda la Zona Metropolitana de La Laguna?
Existen registros de áreas verdes, parques, especies recomendadas y herramientas cartográficas que identifican la presencia de árboles en determinadas calles y manzanas, pero no encontramos publicado un censo metropolitano que permita afirmar cuántos ejemplares existen actualmente en Torreón, Gómez Palacio, Lerdo, Matamoros y Francisco I. Madero.
Y conocer esa cifra sería importante. Un inventario permitiría saber no solamente cuántos árboles tenemos, sino qué especies son, dónde se encuentran, cuál es el diámetro de sus troncos y copas, cuáles zonas de la ciudad presentan déficit de vegetación, cuánto carbono almacena y, quizá lo más importante, cuántos árboles estamos perdiendo y cuántos de los que plantamos realmente sobreviven.
No necesitamos 50 millones de árboles, necesitamos medir
Los 50 millones de mezquites de este ejercicio son imaginarios. No constituyen una meta de reforestación ni significan que podamos seguir aumentando indefinidamente las emisiones mientras plantemos suficientes árboles. Sirven para observar dos velocidades distintas.
En una década prácticamente duplicamos el parque vehicular de Torreón y multiplicamos casi por 38 las motocicletas. La infraestructura verde no parece avanzar a esa velocidad.
Cada automóvil responde a una necesidad individual de movilidad y Torreón seguirá necesitando vehículos. Pero cuando juntamos cientos de miles de decisiones individuales aparece una consecuencia colectiva: consumimos combustible, ocupamos espacio y agregamos emisiones a una atmósfera que todos compartimos.
La respuesta tampoco está solamente en plantar. Está en conservar los árboles que ya tenemos, recuperar vegetación regional, mejorar el transporte público, reducir algunos desplazamientos y construir una ciudad donde existan diferentes formas de llegar a nuestro destino.
Quizá antes de preguntarnos cuántos árboles necesitamos plantar habría que responder una pregunta todavía más elemental:
¿sabemos cuántos árboles tenemos?
Fuentes para consulta
García-Azpeitia, Lilia. “Análisis dasométrico del mezquite y valoración del servicio ecosistémico regional, en Jalisco”. Ra Ximhai, 2026. Estudia un bosque espinoso dominado por Prosopis laevigata, con una densidad registrada de 210 mezquites por hectárea y una fijación estimada de 25.2 toneladas de CO₂ anuales para 2 mil 100 ejemplares.
Méndez González, Jorge; Turlan Medina, Osvaldo Augusto; Ríos Saucedo, Julio César; y Nájera Luna, Juan Abel. “Ecuaciones alométricas para estimar biomasa aérea de Prosopis laevigata”. Revista Mexicana de Ciencias Forestales. Investigación realizada con 144 mezquites de siete rodales naturales del norte de México, entre ellos ejemplares de Bilbao, Viesca, Coahuila.
Becerril-Piña, Rocío et al. “Contenido de carbono en un ecosistema semiárido del centro de México”. Ecosistemas y Recursos Agropecuarios, 2014. Investigación sobre almacenamiento de carbono en Prosopis laevigata, huizache y vegetación de ambientes semiáridos.
SEDATU, CONAPO e INEGI. Delimitación de las zonas metropolitanas de México 2015. La Zona Metropolitana de La Laguna comprende una superficie de 7 mil 889 kilómetros cuadrados.
Instituto Municipal de Planeación y Competitividad de Torreón. Plan de Acción Climática Municipal 2025. Incluye entre sus acciones la creación de un inventario de sumideros de carbono.