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Son muchas las cosas que uno tiene que tener en cuenta al hacer una mochila para viajar de forma indefinida por África. No importa cuántos viajes lleve a mis espaldas que el momento de hacer la mochila es siempre especial. Yo tengo mi propio ritual, seleccionar minuciosamente todo lo que considero relevante y colocarlo sobre la cama. Inmortalizar todo ese orden a vista de pájaro. Imaginarme las situaciones en las que usaré cada una de las cosas que voy metiendo cuidadosamente en la mochila. Cerrar la mochila con la sensación de que estoy olvidando algún objeto básico y tremendamente importante.

En esta ocasión, a la complejidad de hacer una mochila para un año, había que sumarle atuendo para una boda africana. ¿Será necesario llevar traje o con una camisa ya es suficiente? ¿Tocará llevar los zapatos nuevos o con unas bambas bastará? ¿Y la corbata? ¿Pero los africanos no van con 4 telas coloridas y ya? Total, para un día de boda, dará igual, ¿no? Pues la respuesta es no. No es ni un día de boda, ni da igual el atuendo.

Durante nuestra primera semana en Mozambique tuvimos la suerte de asistir a una boda tradicional africana. En Mozambique la boda dura típicamente 3 días, que pueden reducirse a 2 días integrando dos días en uno. Todo depende del presupuesto y de la disponibilidad de los novios y las familias.

Para la boda de Álvaro, asistimos unos 40 “mulungus” de España y pese a no tener muy claro el protocolo, lo capeamos bastante bien.

Lobolo, celebración tradicional

El primer día de la boda se llama “Lobolo” y es la ceremonia más importante de la boda. Si el Lobolo no sale bien, no va a haber ni segundo ni tercer día, y obviamente, tanto el novio como la novia pueden empezar a buscarse otro pretendiente.

En esta ceremonia la familia del novio asiste a casa de la novia entre cánticos de la familia de novia y debe hacer entrega de los regalos que la familia de la novia ha reclamado previamente por su hija. Las personas claves en este acto son los padres o representantes de la novia y los padres o representantes del novio. Durante un par de horas, ambas partes revisan el listado de objetos reclamados y se hace entrega de los mismos. No puede faltar nada, de lo contrario, se tendrá que pagar la multa correspondiente. Cuando se ha validado que todo es correcto y tras una breve reunión, se anuncia el veredicto.

¡La familia de la novia ha aceptado al novio! ¡Que empiece la fiesta!

Durante lo que queda de la jornada, no falta la comida, bebida ni la música. Lo más importante en una celebración africana es su música, sus ritmos, sus djembés y sus mujeres cantando canciones tradicionales. Y cuando se les acaba el repertorio, siempre hay lugar para que un altavoz saturado rellenar ese hueco con electro-folk africano.

Tras varias horas de fiesta, la familia del novio se despide de la familia de la novia hasta el día siguiente, toca descansar lo que se pueda para pasar la resaca del primer día.

Las familias en un puñado de metros cuadrados deliberando sobre asuntos Lobolianos

Boda civil / iglesia

El segundo día es lo más parecido a una boda a la que estamos acostumbrados en Europa. En este día se oficializa la decisión del día anterior, de modo que la pareja se casa por lo civil o/y por la iglesia. De todos modos, hay varias cosas que me llamaron la atención respecto a cómo lo celebramos en el Norte que enumero a continuación:

  • Pese a querer hacer boda civil y católica, el cura “se perdió” y nunca apareció.
  • Lo primero que hace la pareja antes del banquete es cortar el pastel.
  • Se inicia el banquete con un brindis.
  • La comida es tipo buffet self-service, preparada por cocineras que estuvieron toda la noche cocinando.
  • Hay un lugar reservado para dejar los regalos.
  • El 80% de los regalos eran todo tipo de ollas, platos, cubiertos y tuppers de tamaño industrial.
  • La pareja no puede abrir ni llevarse los regalos, se los lleva la familia de la novia. Los traerán (sin abrir) al día siguiente.
  • Las familias cantan canciones tradicionales durante toda la ceremonia.

El resto, todo más o menos normal… Fotos con los novios, parlamentos, barra libre y música, mucha música en vivo y bailes para celebrarlo. Y a partir de ahí, la celebración se alarga hasta el límite que ponga cada uno o el que le impongan sus amigos, total, ¡estamos en Mozambique!

Típica discusión sobre qué camisa era más apropiada para la jornada

No faltaron los ritmos y bailes tradicionales durante la comida

El tercer día

El tercer día fue inesperadamente el más emotivo de la boda. Quizás habíamos preguntado tantas veces cómo era el Lobolo y la boda que se nos olvidó preguntar sobre qué pasaba el tercer día, quizás subestimábamos ese tercer día de resaca por pensar que ya había pasado todo. Tal vez creíamos que por el hecho de ir vestidos menos formales ese día iba a ser menos especial.

Ese día se nos convocó a las 13h hora mozambiqueña, es decir, empezaría a las 15h. En el tercer día la familia de la novia hace entrega de los regalos que se llevaron el día anterior mientras la familia del novio esperamos. Lo particular de este momento es que ambas familias cantan canciones tradicionales mientras se pasan los regalos entre los familiares que ahora ya son una misma familia. Por una parte, la familia Halar, mozambiqueños, por la otra, la familia García, de piel blanca tostada por el sol de los últimos días.

Llega la familia Halar, entonando sus canciones, y al otro lado, la familia García comenzamos a cantar l’Estaca con todas nuestras fuerzas. Qué emoción, qué momento. Dos himnos al unísono, dos idiomas entrelazados, dos familias y dos historias que ahora son una. El momento tiene tanta fuerza que es imposible no sentirse tremendamente afortunado de poder formar parte de ello. Me doy la vuelta y miro a los míos, entre sonrisas y estupefacción a alguno se le humedecen los ojos. Es un momento inmenso, si se pudiera inmortalizar en una frase, sería el significado de unión de 2 pueblos que no habían oído hablar el uno del otro, pero que no por ello dejaban de ser iguales.

Tras el ritual, toca comer y beber para no fallar a las tradiciones. Este tercer día es más relajado, más familiar. Tras 3 días juntos, las distancias se acortan y se da espacio a que tomen la palabra los representantes de cada familia. Con 30 minutos de antelación decidimos quién representa a la familia García, nos toca a Armand, amigo de Sant Cugat de Álvaro, y a mi. Cojo el micro, tiemblo, se me entrecorta la voz mientras agradezco de corazón a la familia Halar su acogida. No olvidaremos nunca estos días. Miro al frente y la cara de felicidad de Álvaro eclipsa al resto. Ahora es tu momento, las palabras se quedan cortas para expresar todo lo que he aprendido a tu lado y la suerte que tengo de tenerte en mi vida. Paso el micro antes de que ese nudo en la garganta apriete tanto que no me deje respirar sin romper a llorar. Que siga la fiesta, que es el tercer día y esto ya se acaba.

El tercer día, ese día que de tener nombre propio, debería escribirse siempre en mayúsculas.

La familia Halar entregó capulanas a las mujeres de la familia Garcia como parte del tercer día

1 comentario
  1. Jon
    Jon Dice:

    Joder, que bien lo has hecho .. has aunado el relato de una buena fiesta (con lo que a mí me gustan esos relatos) y una buena historia emotiva.

    Responder

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  1. Jon
    Jon Dice:

    Joder, que bien lo has hecho .. has aunado el relato de una buena fiesta (con lo que a mí me gustan esos relatos) y una buena historia emotiva.

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