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La Niña y el impacto meteorológico que podría tener en la producción agrícola mundial

La Niña, un fenómeno climático bien conocido, se caracteriza por temperaturas inusualmente frías en el océano Pacífico ecuatorial y está estrechamente relacionado con la aparición de inundaciones y sequías en diferentes partes del mundo.

Por gerapinarc@gmail.com

El próximo patrón meteorológico de La Niña podría surgir en la segunda mitad de 2024, según lo indicado por una agencia meteorológica del gobierno de Estados Unidos de América (EUA), poco después de que El Niño dé paso a condiciones de ENOS neutro a mediados de este año.

La Niña, un fenómeno climático bien conocido, se caracteriza por temperaturas inusualmente frías en el océano Pacífico ecuatorial y está estrechamente relacionado con la aparición de inundaciones y sequías en diferentes partes del mundo.

Según el Centro de Predicción Climática (CPC) del Servicio Meteorológico Nacional, aunque los pronósticos realizados durante la primavera boreal tienden a ser menos fiables, existe una tendencia histórica a que La Niña siga a fuertes eventos de El Niño. Esto sugiere una transición climática significativa en los próximos meses.

Impactos potenciales de La Niña en la producción agrícola

Es probable que el cambio de El Niño a condiciones neutrales del Estatus del Niño - Oscilación del Sur (ENOS) previsto para abril-junio de 2024, tenga un impacto considerable en la producción agrícola mundial.

La Niña podría afectar la producción de trigo y maíz en Estados Unidos, así como la de soja y maíz en América Latina, incluido Brasil. Esta predicción ha sido respaldada por Sabrin Chowdhury, responsable de materias primas de BMI, quien señaló la importancia de monitorear de cerca estos cambios climáticos para preparar respuestas adecuadas en el sector agrícola.

¿Cómo afectan estos impactos?

Los cambios climáticos de La Niña podrían afectar los cultivos principalmente por tres razones:

  1. Variación de las condiciones de cultivo: La transición de El Niño a La Niña implica cambios significativos en los patrones de temperatura y precipitación. En el caso de La Niña, se observan temperaturas más frías en el océano Pacífico ecuatorial y, en general, un aumento en la precipitación en ciertas regiones. Estas condiciones pueden ser beneficiosas o perjudiciales dependiendo de la ubicación geográfica y los cultivos específicos.
  2. Impacto en la disponibilidad de agua: La Niña tiende a traer consigo un aumento en las precipitaciones en algunas áreas, lo que puede ser positivo para la agricultura al proporcionar agua para el riego y el crecimiento de los cultivos. Sin embargo, también puede provocar inundaciones y erosión del suelo en ciertas regiones, lo que afecta negativamente la producción agrícola.
  3. Impacto en la calidad y rendimiento de los cultivos: Las condiciones climáticas extremas, como sequías o inundaciones, pueden afectar la calidad y el rendimiento de los cultivos. La falta de agua durante una sequía puede provocar estrés hídrico en las plantas y reducir el tamaño y la calidad de los cultivos. Por otro lado, el exceso de agua durante inundaciones puede provocar la aparición de enfermedades fúngicas y la pérdida de cultivos.

Cambios en el clima mundial con la llegada de La Niña

Tras un período marcado por el fenómeno de El Niño, el clima mundial está a punto de pasar a La Niña en la segunda mitad de 2024. Este cambio de patrón climático suele traer consigo mayores precipitaciones a regiones como Australia, el sudeste asiático y la India, según han indicado meteorólogos y analistas agrícolas.

India, como el mayor proveedor mundial de arroz, ha tomado medidas como restringir las exportaciones del grano debido a un monzón débil, mientras que la producción de trigo en Australia, el segundo exportador mundial, se ha visto afectada.

Asimismo, las plantaciones de aceite de palma y las explotaciones arroceras en el sudeste asiático han experimentado lluvias inferiores a lo normal, lo que subraya la importancia de comprender los patrones climáticos en el contexto de la producción agrícola y alimentaria global.

El cambio de El Niño a La Niña representa un hito significativo en los patrones climáticos mundiales, con potenciales repercusiones en la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la gestión de riesgos climáticos. Ante estos cambios, es fundamental que los actores relevantes, tanto en el ámbito público como en el privado, estén preparados para adaptarse y responder de manera efectiva a las condiciones climáticas cambiantes.

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