Caso cuatrociénegas
Crédito de la fotografía: 

¿Quién despoja a quién en el caso Cuatro Ciénegas?

Autor:  Héctor Esparza

El martes pasado y este miércoles 26 de junio El Siglo de Torreón publicó un par de escritos en los que acusa a la Guardia Nacional de “despojo” contra agricultores que siembran alfalfa en el valle de Cuatro Ciénegas al centro de Coahuila:

“Productores rurales agro y pecuarios temen una persecución en su contra por autoridades federales, implementaron agresivos operativos de la Guardia Nacional, que ya clausuró 2 ranchos que cuentan con pozos de agua”, comienza la segunda publicación del periódico a ocho columnas, es decir, como nota principal.

El texto no ofrece un contexto claro y evita abordar el fondo de la intervención gubernamental: se trata de un operativo de carácter ambiental, posiblemente debido al desequilibrio que ocasiona la siembra intensiva de forrajes en el valle catalogado como Área Natural Protegida de Flora y Fauna.

Como un intento de aclarar el tema, entrevisté a Francisco Valdés Perezgasga, reconocido ambientalista en la Comarca Lagunera quien ha estado cerca de este proceso de “invasión” de los agricultores de la Comarca Lagunera al valle protegido; enseguida ofrezco un resumen de la plática que se difundió en el programa de radio De Frente Laguna, de Heraldo Radio.

“Sí, vimos esta noticia que debo decir es difícil de leer porque habla de despojo por parte de la Guardia Nacional. La Guardia Nacional no clausura aprovechamientos ilegales de agua, lo que debe haber sucedido es que fue la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que encontró indicios de irregularidades, clausuró, no despojó; clausuró unos ranchos y la Guardia Nacional estaba ahí para garantizar la seguridad del personal de Profepa porque no es raro que cuando se trata de actuar, los funcionarios de Profepa son agredidos, amenazados, balaceados, etcétera. Habría que tener mucho cuidado y comerse con un poquito de sal este par de notas porque están muy mal redactadas”, comenzó la plática el doctor Valdés, fundador de la organización no gubernamental Pro Defensa del Nazas.

El equilibrio del valle de Cuatro Ciénegas es muy frágil y pese a ello se convirtió en una zona agrícola de siembra intensiva desde el 2007 cuando se abrió la posibilidad de que productores de la Comarca Lagunera se instalaran en el Hundido, al poniente de Cuatro Ciénegas, una zona que ya padecía el impacto adverso de la explotación de agua en el Cañón de las Calaveras, donde se extinguió el flujo de agua a partir de la instalación de áreas de cultivo.

Tal parece, comentó el activista, que “el sentido es de clausurar pozos de extracción de agua que están utilizando para regar forrajes”. Porque donde están los pozos se tienen impactos adversos a los manantiales únicos, que albergan vida de bacterias, de organismos unicelulares y cianobacterias que hicieron posible la vida en este planeta.

Sin embargo, los dueños de los aprovechamientos de agua tienen un recurso legal que ofrece cinco días para poder alegar y defenderse “y demostrar lo que tengan que demostrar, o no demostrarlo y quedarse con la clausura. Pero sí necesitamos saber más de qué se trata”.

El valle de Cuatro Ciénegas es una joya de biodiversidad. “Ahí hay una cantidad totalmente inusual de seres vivos y únicos del Desierto Chihuahuense, y se han estado dañando durante los últimos 20 años, han estado desapareciendo organismos, desapareciendo ríos, desapareciendo afloramientos de agua y provocando la muerte de muchos ejemplares de estas especies en peligro de extinción sin que nadie haga nada; recordemos que cuando Felipe Calderón era presidente de México anunció a bombo y platillo que salvaría a Cuatro Ciénegas, así que le dejaría 100 millones de pesos para salvarlo, pero lo que se hizo con ese dinero fue extraer más agua, de manera que resultó muchísimo peor”.

La explotación intensiva del valle comenzó con Enrique Martínez y Martínez cuando fue gobernador de Coahuila, y cuando se intentó detener el avance agrícola mediante la comprobación de la interconexión de los acuíferos y las pozas del valle, “¡Oh sorpresa! Se dijo que no había ninguna conexión y en una reunión en el Instituto Nacional de Ecología, lo que ahora es el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, un investigador del Centro de Ciencias descubrió y denunció cómo un mapa geológico del INEGI había sido falsificado por los que hicieron el estudio: un despacho de nombre Lesser y Asociados falsificó el mapa para demostrar que no había ninguna conexión, o sea, llegaron a ese grado de chapuza. Y está demostrada la interconexión, simplemente por las bacterias que hay, son unas bacterias rarísimas y sus parientes más cercanos están en el Caribe, y esto no es obra de la casualidad, es que hay una conexión”.

-Hay otra evidencia de esta conexión de las pozas doctor –le interrumpí- es la desaparición de las pozas de San Marcos y la de Churince, que colindan precisamente con el valle del Hundido y que justo se van secando cuando comenzó la producción agrícola.

-Exacto. Entonces si esta intervención del gobierno fuera realmente la respuesta a este gran daño que se le está haciendo a esta joya de la biodiversidad, pues yo lo celebro y lo aplaudo; ojalá y todavía alcancemos a salvar algo de lo mucho que hemos perdido en Cuatro Ciénegas.

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